Desde Prapoutel, las rutas se organizan alrededor del balcón de Belledonne y el valle de Grésivaudan. Las carreteras permiten enlazar pueblos de montaña como Les Adrets, Laval o Saint-Mury-Monteymond, con perfiles variados que alternan subidas regulares y secciones más rodantes. La proximidad de Grenoble también ofrece la posibilidad de crear largas rutas circulares que conectan varios macizos alpinos. Esta diversidad hace de Les Sept Laux un terreno particularmente apreciado para el ciclismo de carretera.
La subida a Prapoutel se encuentra entre las ascensiones más conocidas de la zona de Grenoble. Desde el valle, la carretera asciende constantemente a través de los bosques de Belledonne antes de llegar a los pastos alpinos y los espacios abiertos de la estación. La subida es conocida por su ritmo constante y las vistas que se amplían gradualmente sobre el Grésivaudan. Es un objetivo clásico para los ciclistas que desean descubrir las grandes subidas de Isère sin tener que afrontar los muy altos puertos alpinos.
El sector de Sept Laux permite conectar fácilmente las carreteras de montaña de Belledonne con las rutas más rodantes del valle de Grésivaudan. Esta combinación ofrece salidas muy variadas, adaptadas tanto a largas distancias como a entrenamientos en desnivel.
Los pueblos colgados de Belledonne, los balcones que dominan Grenoble y las carreteras panorámicas hacia los puertos secundarios ofrecen tantas ocasiones para descubrir el patrimonio montañoso de Isère. Las rutas alternan entre bosques, aldeas de altitud y grandes miradores alpinos.